Acerca de El papel del trabajo / About The role of work. Pablo Rosales

Lumpen, Trabajador, Aristócrata, todo en uno
Ser artista probablemente sea una voluntad de tornarse extranjero de todo
Autonomía y buenos precios
Trompe l´oeil
Todas las herramientas del artista son armas de doble filo
Un artista vendería su alma, pero nunca su tiempo
El artista aprende haciendo, como a todos se les da todo, sólo él sabe que no sabe (esto no se lo digas a nadie)
La pintura es el único oficio del artista, también lo es para aquellos que han sabido hacer de no-estar-pintando una singular profesión
El oficio del artista es el arte de no trabajar
-En el trabajo de Luis hay una referencia constante a la pintura-
El trabajo del artista es el oficio de no saber ningún arte. 
-En la pintura de Luis hay una referencia constante al trabajo-
El arte del artista es el trabajo de no tener oficio
El artista se mueve a gusto entre una obra en construcción y un cocktail
Todo concepto artístico referirá siempre en mayor o menor medida a la pintura de la que quiere escapar
Los artistas se encuentran en la generosa cima de una pirámide invertida, y hacia abajo, las nueve instancias del declive infernal
De haber sabido que el arte es una fiesta, no hubiera venido
Iluso
Anarquista profesional
¿Se puede escribir con aire, pintar con espacio, vivir del arte?
El papel del trabajo está ahora en sus manos.


Lumpenproletariat, worker, aristocrat, all in one
Began an artist probably means striving to become foreign to everything
Autonomy and good deals
Trompe l´oeil
All of the artist´s tools are double-edged swords
An artist might sell his soul, but never his time
The artist learns by doing and that means making everything sooner or later, only he knows that he does not know (don´t tell anyone)
Painting is the artist only trade, as it is for all those who have been able to make not-being-painting into a singular profession
The artist´s trade is the art of not working
-Luis´s work makes constant reference to painting-
The artist´s work is the trade of not knowing any art.
-Luis´s work makes constant reference to work-
The artist´s art is the work of having no trade
The artist moves at whim between a construction site and a cocktail party
Any artistic concept will, to a greater or less degree, end up making reference to the painting from which it wants to escape
Artists find themselves on the ample tip of an upside-down pyramid and, below, are the nine moments of the descent to hell
Had he known that art is a party, he wouldn´t have come
Fool
Professional anarchist
Is it possible to write with air, to paint with space, to live from art?
The role of work is now in his hands.




El papel del trabajo. Érika Martínez Cuervo

Hay en los proyectos de Luis Hernández Mellizo un pensamiento crítico sobre el trabajo como forma de vida. Enunciados plásticos que discuten el sentido histórico de la actividad productiva que ha sido establecida como única vía hacía el progreso. Y en ese marco, ubica al oficio del artista como otro más de la cadena de producción que soporta al aparato económico ordenador del mundo. Ahora, esos enunciados plásticos tienen un carácter convulso que apuntan a las inconsistencias de ese ente ordenador. Los objetos, videos y pinturas, no sólo nos están diciendo cosas sobre el arte sino también sobre las tensiones actuales entre el arte, el trabajo y la vida. Nos seduce la belleza del objeto como obra y como cosa en el mundo, lo que nos hace preguntarnos sobre el lugar de la obra de arte en el tiempo presente.

El artista asume que el trabajo es una forma de estar en el mundo, pero no una única forma. Ahí, Luis Hernández pone al artista y a su oficio en un espacio en el que pueden emerger otras posibilidades, donde es factible la reflexión sobre el sentido mismo del hacer, no solo en términos de productividad sino también de creatividad y placer. Así mismo  pone sobre la mesa el poder que tiene el arte para vaciar de sentido (de significación) aquellos conceptos aparentemente inamovibles y que están sustentados en una categoría de verdad. Nos dice entonces: es en el arte y con el arte donde pueden suceder esas cosas.

Hernández entiende así a la imagen como un constructo cultural hecho con signos, éstos mismos son los que utiliza para subvertir el lenguaje a través de piezas cargadas de una especie de humor negro y que - para completar - están siendo exhibidas en una galería de arte. La jugada resulta sospechosa, incluso insostenible, pero creo que es ese espacio impuro del pensamiento y de la interpretación el que interesa al artista. El arte con mayúsculas está refiriéndose (en esta exposición) al arte que categorizamos con minúsculas (arte-oficio). Luis Hernández alude a un hecho inevitable precisamente en uno de los espacios (la galería) que por convención institucionaliza EL ARTE. Abre entonces otro cuestionamiento: ¿para quién trabaja el artista?.

El montaje nos refuerza la paradoja[1] de la que ya es contenedora cada obra dentro de la exposición. Las herramientas que también son esculturas están apenas recostadas en la pared, desechas de su utilidad, bellamente transformadas se anulan a ellas mismas. Libros intervenidos por el artista que ya no pueden ser leídos. Un video-collage hecho de fragmentos de televisión donde nos enseñan algunas cuestiones sobre la pintura. Un muro empapelado donde han sido pintadas palabras que insisten en la premisa de la productividad (…) Cada objeto estético dispuesto nos formula ideas sobre los otros, hecho que hace surgir una polifonía corrupta sobre el papel del trabajo en el arte y sobre el lugar del arte en el sistema de producción (capitalista) que se soporta en el trabajo.
El hombre es y se reconoce en tanto es un ser trabajador. La promesa del trabajo está “garantizada” por la productividad del mismo en términos económicos. No se trabaja para sentirse mejor consigo mismo, para autosatisfacer un deseo propio, tampoco se trabaja para reflexionar sobre el mundo, ni para crear lo inútil. La maquinización y su eco producen más deseos de progreso que un progreso en sí mismo. Y por supuesto, como ustedes (espectadores) lo pueden evidenciar, esta exposición está inserta en “el sistema”, no escapa a éste. Pero en un punto sí intenta burlarlo y desmentir sus promesas (…) Ya lo decía Boris Groys en una de sus intervenciones: “la verdadera libertad es no trabajar”[2] y aquí se refiere a  “trabajar” en el sentido capitalista de la expresión (...)


Érika Martínez Cuervo
  


[1] Dicho o hecho que parece contrario a la lógica. Figura de pensamiento que consiste en emplear expresiones o frases que envuelven contradicción. © Real Academia Española


[2] Expresión tomada de un artículo sobre Boris Groys en la Revista Ñ de Buenos Aires, a raíz de una visita que realizó a esta ciudad para el lanzamiento de su libro Volverse público (2014). Publicada 16.04.15.

El papel del trabajo. Daniela Cortés


El trabajo de Luis Hernández Mellizo aborda diferentes preocupaciones relacionadas con la actividad del pintor –vista desde una instancia material, histórica y conceptual– y el deber y el lugar del artista en la sociedad. Su obra se desarrolla a partir de una mirada crítica sobre el contexto local –muchas veces puesto en consideración con otros–, la resignificación de los discursos políticos y la relación entre ciudad, arte y sociedad
Coherente con su trayectoria, en los últimos años, Hernández ha realizado diversos proyectos relacionados con la reinterpretación de lo pictórico y el señalamiento de diversas problemáticas, atadas a relaciones de poder que definen las dinámicas sociales en nuestra sociedad contemporánea. En su constante pregunta por el medio en el que ha trabajado en gran parte de su carrera, el artista rescata y reivindica situaciones de la vida cotidiana, aparentemente insignificantes, que describen varios aspectos de nuestro contexto actual.
En El papel del trabajo, Hernández hace una revisión en torno al oficio del artista y se plantea una serie de cuestiones ontológicas que parten desde la idea del arte –su significado, ocupación, función– y su valor dentro de los sistemas de producción. Para esta muestra, Luis se centra principalmente en el trabajo de pintura y crea un paralelo con otros oficios que están en la base de la pirámide social. Así, desde un carácter simbólico, su obra cuestiona los alcances y las condiciones que definen el quehacer artístico.
A través de un extenso proceso investigativo, el artista nos presenta un planteamiento que encierra una noción de oficio, centrada en la capacidad de una persona para hacer un arte mecánico que le permita “hacerse una vida”. En esta serie de obras, el artista transforma herramientas comunes como palustres, escobas y brochas por pinceles o espátulas. Hernández deconstruye el significado original de los objetos para establecer una correspondencia entre el artista, el trabajador y el valor de la pintura como un acto que se pregunta por el alcance del arte en la sociedad.

Entrevista PR!VADO


Privado. Entrevistas con artistas

Iván Ordoñez: ¿Desde cuándo empieza su interés por el arte?

Luis Hernández Mellizo: Mi noción de arte es bastante amplia e involucra ideas que están directamente ligadas a la historia y a las culturas, el arte es algo de lo que uno repentinamente no se puede interesar porque siempre esta allí en la vida común y solo es cuestión de discernir y reflexionar para notarlo, el arte es una manera de pensar nuestra relación con la realidad, así puedo decir que siempre estuve interesado, desde niño me gusta algo de música, de cine y televisión, algunas lecturas, imágenes y actividades, como a toda persona; todo eso es arte y no necesariamente el que vemos en determinados espacios físicos o temporales como galerías o museos. Siempre tuve una preocupación en descomponer objetos o situaciones y ciertas habilidades en crear o transformar cosas, entonces desde que empecé mi formación en la universidad paulatinamente han ido confluyendo esas preocupaciones con esas habilidades en un intento de formar un discurso con mi obra, lo importante es que aun a los 35 años conservo ese interés.

IO: ¿Qué problemas estéticos, ideológicos o conceptuales ha desarrollado en su trabajo?

LHM: Eso lo dice la misma obra más que sobre lo que puede decir el artista en una pregunta o sobre lo que puede decir un critico, además de que evoluciona en el tiempo. En este momento el trabajo como artista lo asumo como una labor en la ausencia, cada situación que voy teniendo en mi diario vivir me lleva a repensarla y a señalar vacíos, contradicciones o prejuicios al respecto, pretendo generar interrogantes. De esta manera me interesa el arte mismo, pero también de donde viene, quien lo hace y como llega a ser eso que és. Esto quiere decir la sociedad que lo genera y que lo acepta y sus momentos y sus escenarios principalmente la ciudad. De esta manera puedo decir que mi interés péndula entre la triada arte, sociedad y ciudad; el arte y la sociedad que lo produce, la sociedad que construye ciudad y como el arte transforma la ciudad.

IO: ¿Qué técnicas, medios o lenguajes ha trabajado?

LHM: En mi caso es principalmente visual y verbal escrito, y esta determinado por el proyecto en particular que este desarrollando de acuerdo al momento histórico, el lugar y las audiencias. Mis trabajos han ido desde los procedimientos técnicos convencionales a en los que he tenido que desarrollar técnicas. Los hago yo pero también los he encargado o he recibido asesorías de personas de otras disciplinas, alguna vez también he trabajado como coordinador de obras grupales. Si reviso mi portafolio en 15 años de trabajo he hecho pintura, grabado, dibujo, fotografía, video, intervenciones en objetos, afiches, libros de artista, ensambles,  acciones, registros e inventarios.

IO: ¿Qué temáticas ha desarrollado en su trabajo?

LHM: No asumo mi trabajo de esa manera, si alguien lee mi obra así encontrara una multitud de temas, pero si la lee de manera transversal encontrara los ejes que propongo de Arte-Sociedad-Ciudad. Mi trabajo surge principalmente de una experiencia en reflexión, luego hago una revisión de tipo histórico y/o periodístico y con todo ese material empiezo a trabajar, a probar y a encontrar cosas, en todo ese proceso que sería una investigación artística tengo en cuenta consideraciones de contexto como el lugar, lo temporal, los recursos y el publico.

IO: ¿De qué manera se ha acercado al performance?

LHM: Mi trabajo tiene mucho que ver con la puesta en escena de situaciones o acciones particulares y su desarrollo en el tiempo, estas son realizadas por mi y ocasionalmente por personas que convoco e involucro, también han sido encontradas, y la manera como expongo esos trabajos es desde los objetos, desde las huellas o la documentación fotográfica o videográfica. Entonces no considero que me haya acercado al performance porque mi cuerpo no ha sido materia de la obra, sin embargo comparto la función de protesta con el que se inició antes de convertiste en técnica y lenguaje artístico

IO: Hablemos sobre sus proyectos (describir proyectos que considere relevantes)

LHM: Siempre he considerado relevantes cada uno de los trabajos que he hecho, creo que de lo contrario no los hubiera hecho. Hay algunos que han tenido mas visibilidad o repercusión que otros pero eso está por fuera del proceso de creación.
A quien este interesado siempre lo remito a el blog en donde resumo gran parte de lo que hago: http://luishernandezmellizo.blogspot.com

IO: ¿Qué artistas han influenciado su trabajo?

LHM: Todo lo que veo, me considero un buen espectador del arte y lo disfruto, en donde quiera que esté intento estar al tanto de la escena de las artes plásticas. Algunas obras me influencian por virtud y otras por desinterés o ausencia, así que ahí voy puliendo mis intereses y prioridades. En este momento me niego a hacer una lista de artistas que me han influenciado porque creo que de cada gran artista de la historia y de muchos contemporáneos he recibido influencia, mi profundización mientras estudiaba la hice en Historia y Teoría justamente por asumirlo de esa manera. También me influye mucho la cultura popular que no siempre viene de artistas.

IO: ¿Cuántas exposiciones ha tenido?

LHM: Cuento 15 individuales de las cuales 3 han sido realizadas por curadores con trabajos realizados previamente y el resto han sido desarrolladas para cada lugar determinado, sobre los lugares: 4 han sido realizadas en espacios académicos, 5 en galerías comerciales, 2 en espacios independientes, 1 en un museo y 3 en instituciones. Además de 7 exposiciones en el marco de residencias artísticas y alrededor de 50 en muestras colectivas de curadurías, bienales o salones. Dentro de todas esas exposiciones la mayoría han sido por selección en convocatorias publicas y algunas por invitación. Los lugares geográficos de las muestras son principalmente en Colombia y en años recientes en diferentes países de Latinoamérica, una que otra en otro lugar.

IO: ¿Qué artistas colombianos le interesan?

LHM: En general me interesa toda la escena artística colombiana, desde la inicial hasta la reciente, la contemporaneidad es un momento de confluencia de tiempos en el que cada discurso artístico se lee desde su origen pero también desde la actualidad en una manera sincrónica, creo que es apasionante revisar retrospectivamente el trabajo de artistas como Francisco Antonio Cano o Bernardo Salcedo y además ver propuestas que aun están en proceso de formar un discurso sobre todo trato de estar pendiente de las muestras individuales que es en donde realmente los artistas son libres de desplegar todo su proceso en el espacio de exhibición, algunas de las muestras que he visto y me han interesado son las de Esteban Zapata por su incredulidad hacia la historia que nos cuentan, Gustavo Niño por sus maneras y procesos de discutir la pintura y Natalia Castañeda por su capacidad de proyectar sus experiencias en la obra. Ellos entre muchos otros me interesan pero estos que son mas jóvenes que yo son los que creo que están en un momento particularmente interesante de su trabajo, también debo mencionar las investigaciones que ha realizado el Equipo TRansHisTor(ia)

IO: ¿Qué opina del arte colombiano?

LHM: El arte en el país tiene un buen nivel, creo que aunque todas las academias locales han tenido unos ciclos mas idóneos que otros los profesionales han tenido la capacidad de diversificarse en sus intereses y han alimentado desde distintos lugares en la creación, la teoría, la historia o la gestión a el arte en el país. Pero creo que hacen falta mas oportunidades para los artistas para su formación dentro y fuera del país, también hacen falta oportunidades transparentes y no viciadas en convocatorias de exposiciones, premios, residencias y becas y también en los pocos empleos que generan las entidades publicas.
El interés que ha tenido el contexto internacional sobre la escena local del arte ha acelerado el compromiso de los sectores públicos y privados con el arte y esto ha ayudado a garantizar la circulación de los artistas y sus obras.
En Colombia el arte debe ser visto como un espacio para la libertad, algo que le hace falta mucho a sus ciudadanos.

IO: ¿Cree que hay algo que defina una cierta colombianidad en el arte que se produce por colombianos o en Colombia?

LHM: No creo que el arte tenga nacionalidad aunque sí sus autores, es lógico que la obra que desarrolla cada artista viene de un conjunto de situaciones particulares de vida, educación y experiencias que a veces se identifican con algunas características de ciertas regiones geográficas. No creo que exista esa colombianidad pero de la misma forma que un argot el arte tiene algunas formas, estilos, procedimientos o posibilidades que dan pistas sobre sus autores. En Colombia hay cosas de buen gusto y mal gustistas (derivando en lo exótico), existe una tendencia hacia el virtuosismo y la imposibilidad de la suficiencia (al contrarios de gran parte de las obras hechas en países desarrollados)

IO: ¿Qué opina de la curaduría?

LHM: La curaduría es la consecuencia de la especialización y sofisticación académica del arte, se trata de una disciplina creativa que intenta establecer lecturas y relaciones con elementos que no necesariamente vienen del arte. La curaduría debe ser una labor responsable e independiente, tanto como el arte. En Colombia aun se encuentra en una etapa emergente porque ha sido subestimada o incomprendida y por otro lado hay artistas que la sobrevaloran y son dependientes de esa figura, y entusiastas que dicen serlo pero que no se toman el trabajo de ir a exposiciones, charlas y encuentros en talleres para conocer  la producción contemporánea, por otro lado hay algunos muy competentes, atrevidos y activos proponiendo, discutiendo y produciendo y publicando su pensamiento. El curador es al arte lo que el DeeJay es a la música.

IO: ¿Qué opina del mercado del arte?

LHM: El mercado no es uno solo; es una masa heterogénea que cambia de acuerdo a cada región geográfica y sus condiciones económicas y culturales, además dentro de una sociedad que funciona con un sistema capitalista es apenas lógico que el arte tenga un mercado también. Desde que el arte dejo de ser un producto auspiciado exclusivamente por las monarquías y la iglesia se abrió y se instauro dentro de la producción de bienes, como cualquier otro producto. Que las obras tengan un avalúo económico y se distribuyan comercialmente no es malo porque de eso es que vivimos muchos artistas, de hecho muchas veces es gracias al mercado que algunos proyectos pueden realizarse y hacerse visibles, por otro lado la demanda por tendencias o los intereses puramente económicos engañan al consumidor. La manera para que un mercado funcione es que todos los que están inmersos sean idóneos en sus trabajos, eso casi siempre se logra por medio de la educación.

IO: ¿Qué opinión tiene de las ferias de arte?

LHM: Las ferias de arte son una consecuencia del mercado del arte, resulta la explosión de la visibilidad de obras artísticas muebles, la correspondencia a la demanda que supone una cierta estabilidad económica por lo menos para ciertos grupos sociales. Las ferias pueden ser tan buenas como terribles, he visto y participado periódicamente en algunas, cuando asisto en realidad mi trabajo ya esta hecho y me preocupo en ver obras que generalmente no se ven juntas y también en disfrutar de la vida social que se desarrolla en el marco de la feria, me divierto mientras se puede.

El poder del artista. Raquel Masci


.. La ironía y la agudeza están presentes en las obras de Luis Hernández Mellizo, Mariano González y Franco Vico. Mariano y Franco caracterizan a ese artista en permanente búsqueda del estrellato, el dinero y el triunfo. En cambio Luis, enfatiza en el trabajo de un artista que pretende vivir del arte: con recortes de periódicos recolectados en Colombia en un largo tiempo forma un archivo de los anuncios acerca de becas, concursos y premios a los que un artista puede aspirar. En esta obra se borran todas las fantasías y los mitos que circulan alrededor de los artistas, su bohemia o su gran triunfo económico, castillos y museos en vida, para mostrar una realidad cotidiana tan simple como la manutención diaria. Hernández Mellizo asume un rol de archivista e investigador y lo muestra, lo hace obra. Pero ese rol es ocupado por cada artista que debe encontrar medios para poder generar obras que a la vez serán las que le permiten encontrar esos medios, en un difícil círculo.

... Estas son miradas tautológicas sobre el Artista, cuestionadoras de su quehacer y generadoras de nuevas posibilidades. Asumiendo el riesgo de poner en marcha la maquinaria mitológica, estos artistas abren un camino para volver a pensar qué es un artista y cuáles son las verdades, mentiras y fantasías asociadas a ese personaje.


Aparte del texto del catalogo de la exposición El poder del artista. Muestra PAPO Arte y Política 2013 curada por Raquel Masci realizada en LPEP

Las obras -Un artista vive de subsidios, auspicios, becas y promociones- están reseñadas en las páginas 37,38 y 39

El catalogo ilustrado y con los textos completos pueden ser consultados aquí:

Conversación entre Maximo Jacoby y Luis Hernández Mellizo

Propaganda de la utopia

M.J: Como surgen los trabajos que presentas actualmente en Propaganda de la utopia en mock galería?

L.H.M: Estos trabajos funcionan como un lugar en donde confluyen la recolección de algunos elementos que considero icónicos en su dimensión objetual, el estudio de algunas manifestaciones populares grupales y la observación de una serie de fenómenos de tipo natural sobre ciertos elementos. De tal manera que libros, pancartas y discurso, papas y aire son reconsiderados en su materialidad y trabajados en diferentes formas, para hacerlos visibles de un modo particular y así poder decir algo que tiene que ver con ciertos ideales generales de justicia, liberta o felicidad, entre otros. Es por esto que, además, funcionan como obras (objetos, pinturas, grabados) porque dentro de la sociedad contemporánea el Arte parece ser de los únicos lugares para decir de una manera medianamente comprensible y/o coherente, el aparente sin sentido. De ahí la idea de la manifestación de algo difícil de lograr, de una utopia.

Que dimensión toma para vos hoy la idea de Utopia? Es un concepto a destiempo para la dinámica del pensamiento político actual?

La idea de utopia resulta ambigua en la medida en que si no sabemos lo que queremos o necesitamos, entonces no hay un horizonte para trazar objetivos. Es así que se convierte en una tautología definir utopia, o sea, es una utopia en si misma. Tal vez, la utopia se defina mejor desde la distopia; desde todo lo posible, desde la potencialidad de ser lo que sea que queramos. Así, sí es un concepto a destiempo, no solo porque nuestro pensamiento colectivo aún es insípido en la sociedad contemporánea, sino porque en el arte contemporáneo la noción del tiempo no es lineal o cronológico. Esta todo comprimido en el ahora, es decir, las obras que se hicieron hace 500 o 100 años las tenemos aún y las podemos pensar como actuales. Esto es algo que se podría hacer también con el pensamiento político, pero solo se hace desde la academia y no se aplica en el día a día. El concepto de utopia esta a destiempo en las dinámicas del pensamiento político actual porque pertenece al pasado pero también porque pertenece al futuro.

La sugerencia del título, obliga a pensar en términos político/ideológico la idea de utopia para cada visitante a su obra? En una segunda lectura la obra es sugerente pero no aparece como un manifiesto o aparato de operación partidaria, sino mas bien, un artefacto perceptivo donde las referencias literarias y políticas se abren en su aspecto formal y estético como relato. Le interesa este terreno entre el pensamiento lógico y el perceptivo?

Habría que preguntarle a los espectadores si realmente piensan esas piezas desde lo político/ideológico. Yo creo que si quisiéramos cada acción cotidiana podría ser pensada de esa manera; los productos que usas, las manera de actuar socialmente y la profesión en la que trabajas entre muchas cosas. Creo que es una cuestión de actitud al respecto, puedes o no hacerlo.

En ese conjunto de obras se alude a un inventario de ideas que son reconfiguradas, justamente, desde su lógica y su manera de proyección (formal, estético). Esa reconfiguración produce un "vaciamiento" contextual de tal manera que sus discursos quedan en versión cruda. Es entonces, una lógica difusa (no científica) que permite una hermenéutica. Por ejemplo, la pintura El aire para quien lo respira es una variación de la frase Zapatista La tierra para quien la trabaja que durante décadas ha sido promovida en las luchas de clase y pintada en pancartas de manifestaciones; estas llevan un grupo de colores y formas pertenecientes a cierta iconografía. Para izarlas sin que sean derribadas por el viento, son perforadas haciendo una red de recortes en su superficie, sin embargo la utilidad de las perforaciones no son parte del discurso que intenta promover el objeto, pero, en términos reales son muy relevantes aunque sean "invisibles". Así es como tomo una tela que pinto sin mensajes y de manera uniforme sobre sus dos caras, utilizando uno o dos colores de esa iconografía, luego las perforo pero en este caso sean los agujeros los que en su conjunto constituyen el mensaje, es lo esencial.

Julio de 2014